Coatzintla

Su nombre se deriva del náhuatl Koatl, que significa “Culebra”, Tsín, que significa diminutivo reverencial y Tla, que significa lugar, por lo que su nombre se traduce en “Lugar de la culebra pequeña”.

Se habla de que las primeras referencias de este lugar se remontan a la época prehispánica. En 1581 al organizarse como congregación queda sujeto al cantón de Papantla.

Los registros históricos hacen referencia al reconocimiento de su existencia territorial por don Carlos Romero de la Vega en 1710.

En 1792 se otorgan los títulos de propiedad firmados por el Conde de Revillagigedo, Virrey de la Nueva España.

En 1935 la ranchería Poza Rica, se eleva a la categoría de congregación y el poblado de Coatzintla se eleva a la categoría de villa.

No fue hasta 1951 cuando, tras años de gestiones ante el Congreso estatal, la congregación de Poza Rica se separa del municipio de Coatzintla decretándose así el municipio de Poza Rica de Hidalgo.

Se encuentra en el norte del estado, a 120 kilómetros de la capital Xalapa; su extensión territorial es de 277.33 km2, lo que representa el 0.32% del territorio estatal total.

Es un lugar de clima cálido-regular, con una temperatura promedio anual de 24.4 grados Celsius y una precipitación pluvial media anual de 1,108 mm.

Sobre su flora y fauna, es de selva alta perennifolia, con especies como el calahuate, laurel, jonote, cedro, caoba y acahuales. Entre su fauna encontramos poblaciones de conejos, mapaches, armadillos, ardillas y zorrillos.

Su riqueza se basa en su vegetación por sus maderas preciosas y cuenta con yacimientos petroleros.

Hay una zona arqueológica que aún no ha sido explorada, situada en la comunidad de Corralillos. Cuenta con dos museos comunitarios, el Vizcaíno y el de Corralillos, donde hay piezas en exposición de la cultura totonaca y fotografías de la historia del municipio.

Su fiesta tradicional se realiza en 25 de julio en honor al Señor Santiago y se hacen danzas, el espectáculo de los voladores, negritos y bailes de los Guaguas, santiagueros, moros y españoles.

Su música tradicional consiste en golpear ligeramente un tamborcito con una pequeña vara, acompañado con música de flauta de carrizo; es de origen totonaco.

Entre su gastronomía encontramos platillos deliciosos como el mole de Guajolote, tamales de puerco, los Pulakles, la flor de izote con pipían, las empanadas de huitlacoche, dulces y postres como bollitos de elote o de anís; elote, manteca, piloncillo y canela, para los de anís se preparan con masa, piloncillo y anís, los tamales de capitas con frijol, la conserva de Yuca ó de Cahuayote, la calabaza en tach, la pepitoria y el pan ranchero de harina dulce y de sal.

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